El desarrollo de la nueva generación de líderes de Colaboración

Página principal de Connected Manufacturing


El desarrollo de la nueva generación de líderes de Colaboración

Los tiempos difíciles exigen enfoques nuevos y audaces del liderazgo en manufactura. Angel Mendez de Cisco Systems  destaca algunas de las lecciones que ha aprendido su empresa a la hora de forjar una cultura eficaz de liderazgo colaborativo.


Por Angel Méndez

DICEN QUE LA LUZ SOLAR ES EL MEJOR DESINFECTANTE. La década pasada de condiciones socioeconómicas prolongadas y complejas, sumada a un contexto mundial dominado por una competencia feroz y una dinámica cambiante de la fuerza laboral, ha obligado a las empresas de manufactura a realizar un último y supremo esfuerzo en que los errores saltan a la luz y los modelos de negocio ineficientes se destacan. Hoy, es imprescindible erradicar esos modelos inadecuados de negocio de manufactura a la luz del cambio constante y disruptivo.

Hoy las empresas deben tener dos estrategias claras para sobrevivir: identificar y analizar los desafíos y las oportunidades; y garantizar un sólido liderazgo que pueda supervisar la ejecución e impulsar el logro de mejores resultados. Las empresas que las tengan surgirán más fuertes que antes. Las que no las tengan se verán sumidas en las sombras de la extinción.

Para lograr el éxito en un mundo cada vez más complejo e impredecible, se necesita mucho más que los esfuerzos de un pequeño grupo de personas dedicadas con visión hacia el futuro; es necesario reprogramar todo el ADN de la organización. Esto significa que los líderes, independientemente de la dimensión de su empresa, deben poseer un conjunto completo de competencias que incluya la capacidad para forjar y sostener una sólida cultura de colaboración. Esta exigencia reviste particular importancia en el sector de manufactura. Sin embargo, las alternativas de desarrollo profesional tradicional no suelen preparar bien a los líderes para este nuevo tipo de dinámica. 

Históricamente, el desarrollo gerencial se ha arraigado en la asignación a una persona de un equipo de personas y un conjunto de recursos para resolver un problema determinado. En cambio, la colaboración exige a los gerentes lograr el éxito a través de personas y recursos que suelen escapar a su control directo y trascender los límites de la organización. Deben poder generar una visión rotunda y tenaz del futuro de la organización, basándose en una guía estratégica que incentive la participación activa de los empleados y que a su vez promueva un entorno positivo y alentador para el crecimiento personal y profesional, a fin de garantizar la retención de talentos en el largo plazo. La identificación y el desarrollo de estos líderes es indispensable para crear una empresa sostenible y preparada para el futuro.

Los retos actuales, las oportunidades del futuro

Todo período de la historia marcado por problemas o conflictos económicos también se ve marcado por ejemplos de innovación y magníficas oportunidades para quienes están dispuestos a actuar con rapidez y con gran confianza. A lo largo de mi carrera, tuve el privilegio de trabajar con y para algunos líderes sorprendentes, que han demostrado una extraordinaria resistencia ante la adversidad y la rápida evolución de los mercados.  En mi posición actual en Cisco Systems, tengo la responsabilidad de dirigir una iniciativa de transformación de varios años, que tiene por objeto transformar el portafolio de productos y servicios de Cisco, sus capacidades operativas y procesos de comercialización con el fin de aumentar la productividad, incrementar el dinamismo y fomentar el crecimiento de la organización. Como líder de primera línea, dedicado a anticiparme a los acontecimientos, he comprobado en primera persona la importancia de desarrollar una base sólida de colaboración para el liderazgo.

Deseo compartir algunas de las lecciones que hemos aprendido y un enfoque sistemático que hemos elaborado para identificar, desarrollar y formar líderes colaborativos sobre la base de cinco pilares. A través de este proceso, logramos reinventar y desarrollar continuamente nuestro modelo operativo, nuestros sistemas y procesos, con el fin de ofrecer productos y servicios de nueva generación a los clientes, además de generar valor añadido para las partes interesadas.

Visión y estrategia. Un principio fundamental del liderazgo cooperativo es la rapidez en la toma de decisiones. Esto incluye la capacidad para aprovechar una inteligencia excepcional y la capacidad para procesar una gran cantidad de información en paralelo.

Para hacerlo con eficacia, un líder debe poder explorar a grandes rasgos, comprender e integrar las varias dinámicas que afectan a la empresa (sector, organización, competencia y factores mundiales económicos y culturales), además de saber apreciar las complejidades que conlleva el hacer negocios en una economía globalizada. Lo que es más importante, el líder debe poseer un nivel elevado de conocimientos especializados por dominio que servirán de base para crear y promover una visión global del futuro, y, en definitiva, para elaborar una estrategia que impulsará y guiará el valor empresarial diferenciado para clientes y partners, que maximizará la rentabilidad de los accionistas.

Aplicación de la estrategia. Muchas iniciativas estratégicas de las empresas no maduran debido a que no se implementa un proceso ni existe dedicación para lograr los resultados finales. Para materializar los resultados estratégicos identificados en cualquier visión, los líderes deben poseer la capacidad para coordinar los recursos de la organización que permitan poner en marcha procesos de negocio flexibles, dirigidos a la consecución de esos resultados estratégicos. A tal fin se crea un entorno y una cultura en la organización que facilitan las decisiones estratégicas y la ejecución, al tiempo que se insiste en mediciones objetivas y publicadas de los avances y la propiedad, con lo cual la rendición de cuentas se convierte en algo natural de la experiencia laboral.

Crear capacidad. Los líderes colaborativos comprenden la necesidad de armar un equipo sólido. Reconocen que el éxito no existe si no hay un sucesor definido y contratan personal con el que estarían dispuestos a trabajar y pueden ver como parte del futuro. Fomentan equipos de alto rendimiento demostrando la fortaleza del liderazgo para exigir excelencia, incluso en condiciones adversas.

Sumar a otros. El auténtico liderazgo colaborativo supone motivar a otras personas para que se sumen a la hora de lograr una visión común. Esto no se logra a través de la aplicación de una cadena de mando, sino más bien creando una visión atractiva de las oportunidades de la empresa que otros desean seguir, incluso más allá de su propia función y de los límites de la empresa. Esto reviste particular importancia en los casos en que las situaciones son ambiguas o cuando se presentan momentos difíciles.

Madurez de los ejecutivos. Un líder maduro es audaz y demuestra un fuerte espíritu competitivo, desafiando el estatus quo, a fin de garantizar resultados positivos tanto en el presente como en el futuro.

Los líderes colaborativos poseen una clara idea de sí mismos y una comprensión profunda de cómo su estilo afecta a otros; además, siempre mantienen la capacidad para cambiar su enfoque con el fin de maximizar los resultados. Reconocen sus fortalezas personales y sus factores de riesgo, y tienen la capacidad para mitigarlos según sea necesario. Por otra parte, poseen una singular visión de las personas que los rodean, comprenden los factores subyacentes que motivan a los integrantes de sus equipos, y están preparados para ofrecer orientación y apoyo para impulsar oportunidades de trabajo en equipo. Por último, poseen una capacidad superior para colaborar con impacto. Esta capacidad les permite trabajar con eficacia en toda la organización y fomentar la consecución de resultados. Movilizan a los equipos con eficacia más allá del consenso y asumen la responsabilidad propia y de partners por decisiones pasadas.

Con perspectiva hacia el futuro

Charles Darwin lo resumió muy bien hace 150 años cuando dijo: “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que se adapta más al cambio”. Vivimos en una época donde el cambio fundamental es la nueva regla; la globalización, cambios de las expectativas y los datos demográficos de los clientes, la nueva competencia, las tecnologías disruptivas y la dinámica cambiante de la fuerza laboral están transformando el rol de los directivos en el sector de manufactura. 

Si bien no existe un modelo único de éxito, resulta claro que conformarse con cambios graduales no puede traducirse y no se traducirá en una estrategia ganadora. A medida que las empresas de manufactura modernas se enfrentan al cambio, deben invertir intencionalmente en el desarrollo de una cultura que no solo sustente el liderazgo cooperativo, sino que también se alinee con su visión global y su estrategia empresarial de próxima generación. Sin una alineación cuidadosa, surgirán diferencias problemáticas, no solo en los conocimientos prácticos de los directivos, sino también en la capacidad de liderazgo colectivo de la organización, y todo ello apuntará hacia un trágico final.

A lo largo de mi carrera en Cisco, tuve la suerte de observar el mundo a través de los ojos de nuestra diversa base de clientes global: empresas grandes, medianas y pequeñas, organizaciones de los sectores público y privado, nuevas figuras y gigantes en declive.

Gracias a la experiencia adquirida de las mejores prácticas y los errores comunes que se cometen en los distintos sectores, logré comprender que en liderazgo no existe la bola de cristal. Cada uno de nosotros debemos asumir los desafíos que se presentan, y aprender de nuestras victorias y fracasos; pero nunca debemos quedarnos aferrados al pasado. Al contrario, siempre debemos mantener nuestra mirada en el horizonte para saber captar la nueva gran oportunidad que tenemos por delante. 

Los estilos de liderazgo, como cualquier modelo operativo, deben ser dinámicos y evolucionar para satisfacer las exigencias de cada nuevo día. Espero que al seguir los principios sencillos y potentes que hemos desarrollado gracias a numerosas observaciones y experiencias directas, otras empresas de manufactura transiten este camino, no exento de dificultades, y renazcan como organizaciones más inteligentes, más fuertes y más dinámicas, preparadas para avanzar.

Página principal de Connected Manufacturing

 

Permítanos ayudarlo

  • Contacte a Cisco
  • Contacte a un representante de preventas
  • Argentina: 0800-4442900
  • Chile: 1230-020-0268
  • Colombia: 01800-9-155333
  • Costa Rica: 2519-6767
  • México: 001-855-381-3649
  • Panamá: 001-800-507-3649
  • Perú: 0800-54927
  • Puerto Rico: 866-441-8405
  • Rep. Dominicana: 1-888-751-9317
  • Uruguay: 000-413-598-4222
  • Venezuela: 0800-100-4573
  • Obtenga asistencia técnica